← Volver al diario

Qué hace realmente un arquitecto en una obra de vivienda

«¿Para qué sirve exactamente el arquitecto?» Es una pregunta que nos hacen con más frecuencia de lo que podría parecer, y que merece una respuesta clara. El arquitecto no solo dibuja planos bonitos. Es el único profesional que acompaña el proyecto desde la primera idea hasta el certificado final de obra.

En España, la intervención de un arquitecto es legalmente obligatoria en cualquier obra de edificación de nueva planta y en la mayoría de las intervenciones de reforma mayor. Pero más allá de la obligación legal, entender qué hace exactamente el arquitecto en cada fase ayuda al cliente a aprovechar mejor esa relación y a evitar malentendidos que suelen tener un coste elevado.

Fase 1 — Estudio previo y anteproyecto

Duración habitual: 3–6 semanas

Primera toma de contacto entre las ideas del cliente y la realidad del solar. El arquitecto analiza la normativa urbanística, las condiciones del terreno, el programa de necesidades y elabora una o varias propuestas volumétricas y de distribución. No es todavía un proyecto: es una exploración que permite validar la viabilidad de la idea antes de comprometer recursos.

Fase 2 — Proyecto básico

Duración habitual: 4–8 semanas

Documento técnico que define la geometría del edificio, su superficie, su volumetría y su adecuación a la normativa urbanística. Es el documento que se presenta al Ayuntamiento para solicitar la licencia de obras. Incluye planos de plantas, alzados, secciones y una memoria justificativa. No especifica aún los materiales ni los detalles constructivos con la precisión necesaria para construir.

Fase 3 — Licencia de obras

Duración habitual: 2–6 meses (depende del municipio)

Una vez presentado el proyecto básico, el Ayuntamiento lo revisa, solicita subsanaciones si las hay y concede —o deniega— la licencia. Los plazos varían mucho según el municipio: en Málaga capital el proceso suele tardar entre 3 y 5 meses para vivienda unifamiliar. En algunos municipios de la Costa del Sol los plazos se alargan considerablemente. El arquitecto gestiona las subsanaciones que puedan surgir.

Fase 4 — Proyecto de ejecución

Duración habitual: 6–10 semanas

Es el documento técnico completo que permite construir el edificio. Incluye todos los planos de detalle constructivo, la especificación precisa de materiales y sistemas, los proyectos de instalaciones (electricidad, fontanería, climatización, domótica), las mediciones y el presupuesto. A partir del proyecto de ejecución se pueden pedir presupuestos comparables a distintos constructores y firmar un contrato de obra sólido.

«Un buen proyecto de ejecución es la diferencia entre una obra que avanza sin sorpresas y una que se llena de imprevistos y extras.»

Fase 5 — Dirección de obra

Durante toda la construcción

El arquitecto director de obra visita periódicamente la construcción para comprobar que se ejecuta conforme al proyecto, resuelve las dudas técnicas que surgen en obra, aprueba las muestras de materiales y emite las certificaciones de obra que permiten al constructor cobrar por tramos. Es también quien puede ordenar la paralización de los trabajos si se detecta una ejecución deficiente o contraria al proyecto.

Fase 6 — Coordinación de seguridad y salud

Durante toda la construcción

Obligatoria legalmente cuando intervienen más de una empresa en la obra. El coordinador de seguridad —que puede ser el mismo arquitecto u otro técnico— elabora el Plan de Seguridad y realiza visitas periódicas para verificar que se cumplen las medidas de prevención de riesgos laborales. Su responsabilidad es independiente de la del director de obra.

Fase 7 — Aparejador o arquitecto técnico

La dirección de ejecución de obra corresponde al aparejador (arquitecto técnico), que trabaja en paralelo con el arquitecto director. Mientras el arquitecto supervisa la conformidad del proyecto con el diseño, el aparejador controla la calidad de la ejecución, los materiales que entran en obra y el cumplimiento de las especificaciones técnicas. Ambas figuras son obligatorias y complementarias en cualquier obra de edificación nueva.

Fase 8 — Certificado final de obra y documentación

Al terminar la construcción

El arquitecto y el aparejador firman el certificado final de obra, que acredita que la construcción se ha ejecutado conforme al proyecto autorizado. A partir de ese documento se tramitan el libro del edificio, la declaración de obra nueva en el Registro de la Propiedad y, si es vivienda nueva, la cédula de habitabilidad. Sin este documento, la vivienda no puede venderse ni hipotecarse.

Entender cada una de estas fases ayuda al cliente a saber en qué momento está el proyecto, qué puede pedirle al arquitecto y qué depende de otras partes —el Ayuntamiento, el constructor, los industriales. La relación con el arquitecto funciona mejor cuando es una colaboración informada, no una delegación ciega.