Hotel y Apartamentos Castillo de Santa Clara — Torremolinos

Castillo de Santa Clara

Torremolinos, Málaga

Un enclave histórico frente al Mediterráneo

El Castillo de Santa Clara es uno de los conjuntos más singulares y cargados de historia de toda la Costa del Sol. Construido originalmente en 1763 como atalaya costera para la vigilancia y protección frente a la piratería, el enclave pasó por diversas manos a lo largo de los siglos hasta convertirse, a finales de la década de 1960, en hotel y apartamentos de la mano de Santos Arquitectos.

El proyecto de reconversión enfrentó el reto de adaptar una construcción histórica a los requerimientos funcionales del programa hotelero y residencial, respetando al mismo tiempo los elementos patrimoniales del conjunto. La posición del edificio sobre una meseta a unos 25 metros sobre el nivel del mar, asomada al Mediterráneo a través de un gran acantilado, es la fuente de su singularidad: la arquitectura del complejo se apropia del paisaje costero de rocas y acantilados para ofrecer uno de los conjuntos más representativos de toda la costa.

Una de las contribuciones más destacadas del proyecto es la adaptación al entorno natural, que permitió crear un complejo de gran programa sin necesidad de rellenar la parcela ni dirigir la edificabilidad en altura, aprovechando el acantilado natural para expandirse bajo rasante. La fachada se adorna con elegantes mosaicos, mientras que el interior conserva elementos característicos del Art Déco y el Renacimiento español presentes en la construcción original.

El complejo albergó huéspedes de notable relevancia cultural durante su etapa como hotel: el poeta Luis Cernuda se hospedó en el edificio en 1928, y su estancia en Torremolinos inspiró su relato El indolente. Posteriormente, en mayo de 1930, Salvador Dalí y Gala pasaron varias semanas en Santa Clara. Estos episodios forman parte de la memoria histórica del turismo moderno en la Costa del Sol.